Información de “Fronteras Comunes” sobre la Incineración.

La incineración, es una tecnología que dista de resolver el problema del manejo de residuos sólidos, peligrosos y biológico infecciosos. Se les llama tecnologías sucias porque afectan a la salud humana como a los ecosistemas por sus emisiones al aire, agua y suelo.

Los incineradores emiten por sus chimeneas más dióxido de carbono (CO 2 ) por unidad de electricidad generada que las centrales eléctricasque operan con carbón.

Internacionalmente se reconoce que las plantas de incineración, aún las de más moderna tecnología, producen gran variedad de contaminantes, entre ellos dioxinas, furanos, hexaclorobenceno y bifenilos policlorados. Las dioxinas son un grupo sustancias muy tóxicas. Una ellas la TCDD, ha sido clasificada como “ Cancerígeno Humano Cierto ” por la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC).

Los incineradores también emiten al ambiente metales pesados como titanio, cromo, manganeso, hierro, bario, cobre, zinc, estroncio, estaño, plomo y mercurio, entre otros contaminantes. Además, generan residuos tan peligrosos como los que ahí se tratan como gases, cenizas volantes, barros y líquidos de plantas de tratamiento y escorias que a su vez, son enviados a “supuestos” rellenos de seguridad. Las incineradoras son parte del problema de la basura porque todas generan dioxinas, Estos contaminantes han sido asociados con numerosos trastornos de la salud, como disfunciones neurológicas, alteraciones en el inmunológico, en el sistema nervioso, y malformaciones.

Las industrias de incineración y de rellenos sanitarios, están promocionando estas tecnologías tóxicas y de “final de tubería” presentándose como “energía verde”. Las incineradoras también usan nombran a sus tecnologías como “valorización energética”, “gasificación” y “plasma”. De esta manera, este tipo de empresas de disposición y tratamiento de residuos acceden en diferentes partes del mundo al presupuesto público y a subsidios destinados a la promoción de energía renovable y algunos programas “verdes”, alentando la construcción y expansión de proyectos de disposición costosos, contaminantes y nocivos, obstaculizando los esfuerzos comunitarios para detener la generación de residuos y el calentamiento global.

Los típicos contratos con incineradores tienen políticas restrictivas que obligan a tratar una determinada cantidad de basura. Es decir, se les debe de “alimentar” siempre, por lo que son un desincentivo para que una ciudad mejore las estrategias de prevención de residuos y los programas de reciclaje y compostaje.

México es signatario del Convenio de Estocolmo por lo que éste se ha convertido en ley nacional y su cumplimiento ha quedado previsto en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012. Esto, debiera impedir la operación e instalación de más incineradores en México ya que el convenio señala que debe haber resultados tangibles en la reducción o eliminación de la liberación de los contaminantes orgánicos persistentes (COP) como serían dioxinas y furanos y de sus riesgos a la salud y al ambiente, tan pronto como sea posible.

Los COPs son compuestos altamente tóxicos que aún en bajas cantidades tienen la propiedad de ser persistentes (no se degradan fácilmente), liposolubles (se acumulan en los tejidos grasos), y bioacumulativos (van aumentando su concentración a medida que se transfieren por la cadena alimenticia). Entre las propiedades negativas de éstos compuestos es que son disruptores endócrinos y se transmiten de la madre al bebe durante la gestación o la lactancia.

Como alternativa a la incineración de residuos esta la producción limpia, planes de basura cero y otras, que permitirían además de la utilización eficiente de los recursos, la reutilización y el reciclado, tratando de alcanzar la sustentabilidad. De igual manera los proceso de sustitución donde por ejemplo industrias de diversos ramos como eléctricos, electrónicos y cosmética han dejado de utilizar el pvc dentro de su materia prima y envase.

También se debe brindar apoyo mundial a las alternativas de Basura Cero para que ya se abandone el uso de tiraderos, rellenos sanitarios e incineradores sanitarios e incineradores ”” y se dé una diferente gestión y manejo de los residuos peligrosos. Esto permitirá la disminución de su generación y emisiones, y por lo tanto, su impacto negativo en la salud y el ambiente. Para ello, existen mejores técnicas disponibles para su manejo!

¡Actuemos!

– No permitamos más incineradores en nuestra comunidad

– La incineración debe prohibirse y desarrollar alternativas hacia una producción limpia, basura cero y un futuro libre de tóxicos

– La incineración genera una espiral negativa de aumento del consumo de energía y emisiones de gases de efecto invernadero.

– ¡Hazlo saber a las autoridades locales, estatales y federales de tu país!

– ¡Luchemos por la aplicación de políticas y prácticas ecológicas, sustentables e integrales, tanto antes como despúes de la generación de residuos

– Reafirmemos nuestra convicción de que no se debe utilizar dinero público para financiar proyectos que entierren o quemen desechos y que solo provocan la emisión de gases de efecto invernadero y otros contaminantes.

– Es necesario que los gobiernos monitoreen (toma de muestras de aire y suelo) periódicamente la emisión de contaminantes de plantas que se encuentran aledañas a poblaciones

Ver documento original:
http://www.fronterascomunes.org.mx/4incineracion.pdf

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