Greenpeace tilda de ejemplar la gestión de residuos de Usurbil

La organización ecologista Greenpeace exigió ayer en Donostia que se eliminen las primas a la electricidad producida por incineradoras de basura, ya que estas instalaciones son responsables del 3% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Frente a esta situación, destacaron como ejemplo a seguir el sistema de recogida de puerta a puerta activada en Usurbil.

Janire ARRONDO

Que una lata de aluminio, un brick de leche, una botella de cerveza o una caja de cartón llegue a nuestros hogares es parte de una larga cadena, donde cada uno de los eslabones es un emisor de gases de efecto invernadero. Posteriormente, un acto cotidiano como abrir nuestro cubo de basura y arrojar en él lo que ya no nos es útil, conlleva otra larga cadena de acciones. Estos residuos son una fuente de gases contaminantes, responsables del cambio climático.

Sin embargo, para Greenpeace, estas emisiones pueden decrecer y reducirlos al mínimo si implantamos técnicas como la prevención, la separación selectiva, la reutilización o el reciclaje, el compostaje o la digestión anaerobia, que disminuye drásticamente las emisiones de metano. Esto es lo que Greenpeace denomina «residuo cero», cuyo objetivo último es que no existan residuos que no se reincorporen al flujo de materiales tras finalizar su ciclo de vida.

En este sentido, representantes de Greenpeace presentaron ayer en Donostia el informe «Incineración de residuos: malos humos para el clima», que denuncia que las incineradoras son «una importante fuente de contaminación química».

Según aclaró el director de la organización ecologista, Juan López de Uralde, la gestión de las basuras no supone, cuantitativamente, una cantidad muy importante de emisión de gases; concretamente, un 3% del total de las emisiones globales. Sin embargo, destacó que en el periodo entre 1990 y 2007, la gestión de residuos es el sector en el que más ha crecido la emisión de gases, por encima del transporte u otros sectores que están creciendo a gran velocidad.

«Fracaso medioambiental»

Para Greenpeace, esto demuestra que «no se ha hecho mucho» en la gestión de residuos, ni desde un punto de vista climático ni ambiental. Además, en esta situación, apostar por plantas de incineración, «trae no sólo la emisión de gases, sino también contaminación de aguas, aire o incluso problemas para la salud». En este sentido, Sara del Río, miembro de Greenpeace, afirmó que el camino posible para reducir la emisión de CO2 es el reciclaje. Aun así, teniendo en cuenta los datos obtenidos a través del Ministerio español de Medioambiente, los ecologistas han comprobado que, en general, en el Estado español únicamente se recicla un 13,1%. Además de otros residuos, en materia orgánica se recicla un 19,3% y en envases un 16,6%.

Por lo tanto, denuncian que «realmente no se están cumpliendo las directivas europeas, que sí decimos cumplir». Así, destacaron la implantación del modelo de recogida puerta a puerta de Usurbil. Según afirmó la miembro de Greenpeace, en la localidad guipuzcoana «han conseguido pasar de un reciclaje del 20% al 80%». «Evidentemente, todo esto tiene que ir acompañado de tecnologías específicas», añadió. Según este informe, prácticamente con todos los materiales, el ahorro de energía que supondría el reciclado es mayor que la energía generada por la incineración. «Por lo tanto, el reciclado es mucho más favorable», concluyó.

Asimismo, aclaró que cuando se habla de políticas de residuos se establece como prioridad la lucha contra el cambio climático. «Pero esto es una contradicción», afirmó del Río. Para Greenpeace la recuperación de energía a través de la incineración es «incidental» y esta energía «no es renovable». Por tanto, exigen que las incineradoras se excluyan del régimen especial de generación de energía eléctrica, porque «no es una energía limpia».

En el documento presentado recogen que la tecnología utilizada en las plantas de incineración del Estado español es «muy poco eficiente». Las incineradoras que queman residuos requieren de combustibles fósiles para mantenerse, «ninguna funciona si no tiene un aporte especial de gas natural o gasóleo». Por lo tanto, del Río explicó que cuando la incineración recupera energía, implica la misma generación de gases de efecto invernadero que si estos residuos en masa fuesen llevados a vertederos y se extrajese el metano. «Si estamos dejando de lado los vertederos porque afectan al medioambiente, tendríamos que estar haciendo lo mismo con las incineradoras», afirmó la ecologista.

Además, explicaron que aunque se «venda» la incineración como energía verde, este sistema de gestión de residuos «está destinado al fracaso medioambiental». Por eso, desde Greenpeace exigen que se cierren todas las plantas de incineración, como Zabalgarbi, Bilbo, y pidieron al Gobierno de Gasteiz, que paralice el proyecto de la incineradora de Zubieta.

Fuente: Gara.net

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s